Por más que
frunza el ceño,
con fuerza
muchacha funk,
no puedo
hacer que te sueñe
y al
despertar cuento minutos
o leo en el
aire el adiós.
Y si fuera
un expediente,
anexaría tu
desden a mi sino:
Porque las
cosas como las vidas,
cuando se
separan se olvidan
llevadas
por otros cotos parciales,
entre la
madeja y el desatino.
Por más que
afloje mi gesto,
con onda
muchacha funk,
no puedo
hacerme copado
y al
caminar huelo fatiga
o veo la
muerte en el aire.
Porque las
vidas como los días
cuando solo
pasan se acumulan
tirados en
piezas invisibles.
Y si fuera
un acta notarial
anexaría tu
moda a mi despojo.
Y si fuera
un mínimo remito
anexaría tu
fulgor a mi apatía:
Porque por
más que cambie de cara,
convencido
muchacha funk,
no podré
quitarme las encías
y al
masticar rumiaré vacío
o tocaré
con la lengua pura agua.
Porque los
días como las noches
cuando
terminan se desquitan
filosos
como dagas elegantes.
Por más que
fuera otro papel
no borraría
de él tu pliegue.
No hay comentarios:
Publicar un comentario