Tus principios. Mis finales. Los programas de radio que fascinan a Tito. La vuelta de llave que abre el departamento de Juliana. El ángulo de las agujas del reloj del consultorio. Tres arandelas. Hamlet hecho por pibes de primaria. Los regalos que se tienen en mente. Parrillas al paso. La resolana hecha piel. Juegos de mesa incompletos por el tedio. Un quiste oculto. Dora rozando con sus yemas la estampita del patrono del trabajo. Cielo parcialmente nublado. Sonrisa que saca del paso. Alfredo cantando una zamba por él. Cuerpos celestes como noches. Una bobina gastada. Tus depresiones en technicolor. Mis euforias en sepia. Los cuatro puntos de la cara de un dado. Orcas que se desplazan sin ser vistas. Mitad y mitad. Tanques de agua en cemento eternizados. Primeras flores de un lapacho. Un padre ausente. La mendicidad como castigo. Carver eligiendo una botella de anís. El tano del fondín gritando barbaridades a la luna. Ella y sus fotos de parientes lejanos que jamás conocerá. El correo basura. Una declaración a destiempo. Los espacios vacíos en un cuaderno añejo de tapas azules. El dolor ahí. Nada mejor que notar algunas nubes. El brazo marcado por la fragua continua. Helechos. Nosotros y los precios. Tus piernas largas con la armonía de una sarta lenta. Silbidos que se hacen tangos dulces. La mañana henchida de trinares. Una a una las palabras. Mitines políticos para levantar el ánimo. Salidas elegantes. No estar más juntos. Cada vez más lejos del azul. En Bombay o en Pipinas. Las venas rotas para no sufrir. Polen sucio. Miga de pan que se deshace en la mano. Cinco rodillas. La cuota impaga del geriátrico. Una consulta médica retribuida con panqueques. Misas de once. Patrias como fueyes. Cuerpos tendidos en el pasto. Trabajo de entomólogo. Vodevil absurdo. Nuca a contraluz. 82 la pelea. Extrañamente te extrañé. Don`t smoke. Thanks.
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